Durante su participación en Expoagro 2026, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la provincia de Santa Fe Province, Ignacio Mántaras, describió un escenario de reactivación para la ganadería provincial y planteó que comienza a reaparecer un modelo productivo tradicional del agro santafesino: la integración entre agricultura y producción ganadera.

“En la provincia de Santa Fe vuelve la chacra mixta”, afirmó el funcionario al sintetizar los cambios que empiezan a observarse en los sistemas productivos. Según explicó, el sector ganadero atraviesa una etapa de recomposición luego de varios años marcados por la incertidumbre y la falta de políticas de largo plazo.

En ese contexto, señaló que en distintas regiones de la provincia se registran inversiones vinculadas a la adaptación de los establecimientos ganaderos.

“Estamos viendo un momento inédito. Hay inversiones en infraestructura porque los campos ganaderos necesitan acomodarse”, indicó.

Mántaras sostuvo que muchos productores lograron sostener la actividad durante los años más difíciles y que ahora comienzan a ampliar sus rodeos o a retomar esquemas productivos más diversificados. En paralelo, también se observan agricultores que vuelven a incorporar hacienda en sus planteos, así como productores lecheros que exploran la ganadería de carne como alternativa productiva.

“Está pasando de todo: tamberos que se vuelven ganaderos, agricultores que incorporan hacienda”, describió el funcionario, al referirse a un proceso que, a su juicio, refleja nuevas expectativas dentro del sector.

Actualmente Argentina cuenta con alrededor de 46 millones de cabezas bovinas, mientras que Santa Fe concentra unas 6,3 millones, lo que posiciona a la provincia entre las principales regiones ganaderas del país. Para Mántaras, esta base productiva abre la posibilidad de consolidar nuevamente sistemas mixtos que combinen agricultura y ganadería, un esquema históricamente característico del campo santafesino.

Tecnología, financiamiento y cambio de escenario

De cara a los próximos años, el funcionario planteó que la ganadería podría comenzar a transitar un proceso de incorporación tecnológica similar al que ya experimentaron la agricultura y la lechería en las últimas décadas. Durante mucho tiempo, explicó, la prioridad de muchos productores fue simplemente sostener la actividad.

“Los ganaderos hoy son sobrevivientes en una actividad que requiere planificación a largo plazo”, señaló.

En ese marco, destacó las herramientas de financiamiento impulsadas por el gobierno provincial en articulación con entidades bancarias, orientadas a facilitar inversiones en infraestructura, genética y mejoras productivas dentro del sector.

Clima y expectativas para la campaña

Consultado sobre el ánimo del sector agrícola, Mántaras indicó que el panorama general muestra señales de mejora, especialmente por la evolución reciente del clima. Tras una buena campaña de trigo, algunas zonas del sur provincial registraron impactos por las altas temperaturas durante enero que afectaron lotes de maíz y soja, aunque sin alterar de forma significativa el balance general de la campaña.

El funcionario señaló que la situación más compleja continúa en el noroeste santafesino, particularmente en el departamento 9 de Julio Department, una región que acumuló numerosos eventos climáticos adversos en las últimas décadas.

La agenda estructural del agro

Más allá del momento productivo, Mántaras planteó que el sector enfrenta una oportunidad para avanzar en definiciones estratégicas para la agroindustria argentina. Entre los temas que mencionó se encuentran la situación de la Hidrovía Paraguay-Paraná —por donde se exporta la mayor parte de los granos del país—, la actualización de la ley de semillas, el marco regulatorio de biocombustibles y la necesidad de avanzar hacia un esquema tributario y de derechos de exportación más previsible.

Según planteó, el contexto político podría favorecer la discusión de estos temas durante el año, en un escenario donde productores y empresas evalúan nuevas inversiones dentro del sector agropecuario.