Una línea de investigación del INTA confirmó que el bovino Criollo argentino presenta una alta resistencia genética a la Rhipicephalus microplus, uno de los principales parásitos que afectan la producción en regiones subtropicales. El hallazgo posiciona a esta raza como una herramienta estratégica para mejorar el manejo sanitario y reducir pérdidas económicas.

Los estudios, desarrollados durante más de cuatro décadas en INTA Leales, demostraron que esta resistencia no es circunstancial, sino heredable. Esto abre la puerta a su incorporación en programas de mejoramiento genético, tanto en rodeos puros como en cruzamientos.

Según explicó Néstor Sarmiento, la capacidad del Criollo para enfrentar el parásito se vincula con su origen ibérico y con más de 500 años de adaptación a condiciones locales. Este proceso de selección natural dio lugar a animales con características funcionales clave, como rusticidad, longevidad y eficiencia reproductiva.

El impacto productivo de la garrapata es significativo: reduce la ganancia de peso, deteriora el cuero y actúa como vector de enfermedades como la babesiosis y la anaplasmosis, conocidas en conjunto como “tristeza bovina”. Frente a este escenario, la resistencia genética aparece como un complemento a los tratamientos químicos tradicionales.

Investigaciones más recientes, lideradas por Ortega Masagué, incorporaron herramientas de genómica aplicada que permitieron identificar regiones cromosómicas asociadas a una menor carga parasitaria. Estos avances sientan las bases para desarrollar bioindicadores y mejorar la precisión en la selección de animales.

Por su parte, Carlos Reising destacó que el bovino Criollo no sólo aporta sanidad, sino también estabilidad productiva: permite conformar rodeos más eficientes, con buena fertilidad, longevidad y facilidad de manejo.

Actualmente, nuevas evaluaciones se desarrollan en Corrientes, donde se analizan estas características en ambientes de malezal. Los resultados refuerzan el potencial del Criollo como una alternativa concreta frente a los desafíos sanitarios de la ganadería del norte argentino.