El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó por primera vez la presencia de scrapie clásico en la Argentina, tras detectar casos positivos en tres ovinos provenientes de establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos. Se trata de una enfermedad neurodegenerativa, progresiva y mortal que afecta a ovinos y caprinos, pero que no representa riesgo para la salud humana.

Según informó el organismo, los animales habían sido importados desde Paraguay entre 2021 y 2022, cumpliendo con todos los requisitos sanitarios y controles posteriores. La detección se realizó en el marco de los programas de vigilancia, y las muestras fueron analizadas en un laboratorio de referencia en España, donde se confirmó el diagnóstico mediante la técnica Western Blot.

El scrapie —también conocido como tembladera— pertenece al grupo de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) y es causado por priones, proteínas anormales que afectan el sistema nervioso central. La enfermedad ya está presente en países como Brasil, Estados Unidos, Canadá y varias regiones de Europa y África.

Tras la confirmación, el Senasa notificó oficialmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal y al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), con el objetivo de avanzar en la investigación epidemiológica y adecuar los protocolos sanitarios internacionales.

En paralelo, el organismo trabaja en la actualización de los certificados de exportación para evitar disrupciones en los mercados. En principio, se suspendieron exportaciones vinculadas a la ganadería ovina, mientras se analiza el alcance de las restricciones. No obstante, se aclaró que varios productos derivados —como lana, cueros, gelatina, colágeno y sebo— pueden seguir comercializándose bajo condiciones sanitarias específicas. También se considera segura la carne ovina y caprina, siempre que se retiren previamente los tejidos de riesgo.

Desde el punto de vista sanitario, el Senasa remarcó que la enfermedad no es zoonótica, por lo que no se transmite a humanos ni afecta a bovinos. Su contagio se da principalmente de forma vertical, durante el parto, y presenta síntomas como picazón intensa, alteraciones en la marcha, temblores, pérdida de peso y cambios de comportamiento.

Finalmente, el organismo recordó que se trata de una enfermedad de notificación obligatoria y llamó a productores y veterinarios a reportar de inmediato cualquier signo compatible, con el objetivo de fortalecer el sistema de control y evitar su propagación.

Cualquier persona puede notificar al Organismo en su oficina más cercana; por WhatsApp, al (11) 5700 5704; escribiendo un correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar; o través del Formulario ‘Avisá al SENASA’, disponible en el sitio web oficial”.